El movimiento para reformar el capitalismo ha sumado nuevos integrantes en los últimos años, para que las empresas y organizaciones dejen de ver el lucro como el único o más importante objetivo, y comiencen a ser también más sostenibles, inclusivas y con responsabilidad social.

ASG son las siglas para factores Ambientales, Sociales y Gubernamentales que fueron definidos por la ONU como objetivos de inversión con responsabilidad social. Sin embargo, estudios realizados en 2020 muestran que los inversionistas que dicen apoyar estos principios, no mejoraron de hecho su desempeño social y medio ambiental, más bien usan el sello de responsabilidad para atraer capital, pero sin hacer cambios materiales en sus organizaciones.

Las empresas que buscan retener al mejor talento, deben entender cuáles son los valores corporativos que esos profesionales están buscando.

Estos objetivos de responsabilidad social y ambiental son importantes para el bien común de todos. Por eso en Proyecto Moms te dejamos tres formas en las que podemos alinear el trabajo de las corporaciones para crear una economía más sustentable, inclusiva y próspera:

  1. Las empresas deberían estar obligadas a hacer informes públicos sobre su impacto social y ambiental con métricas claras, estandarizadas y simples de entender. Algunos ejemplos son la huella de carbono, la inversión en programas de capacitación y la proporción de sus empleados que gana más que el sueldo mínimo. Actualmente las empresas pueden reportar lo que quieran y generalmente la falta de transparencia les lleva a hacer campañas más publicitarias que informativas. En septiembre pasado, en Estados Unidos, 61 empresas acordaron tener un grupo de métricas ASG, entre ellas Unilever, PayPal y Sony. Es un primer paso.

 

  1. Como consumidores y empleados deberíamos a hacer a las organizaciones responsables con sus compromisos, para que, si se comprometen con la igualdad de género, revelen después cómo está de hecho compuesta su fuerza laboral, o si dicen que van a combatir el cambio climático, que reporten cómo lidian con sus desechos y productos en desuso. Los usuarios tenemos el poder de ser responsables y pedir más, más aún en la era del poder masivo imbuido en las campañas en las redes sociales.

 

  1. Las empresas que de verdad quieren ser más sostenibles, inclusivas y socialmente responsables deberían pensar en poner estos propósitos pueden convertirse en las llamadas “B corporations”, “B corps” o empresas con certificado B. La B viene de Beneficios y se trata de organizaciones que están explícitamente tratando de equilibrar el lucro con el beneficio público, ya sea mejorando la salud de sus clientes, creando buenos empleos o restaurando ecosistemas.

 

1/3 de las corporaciones B de América Latina se encuentran en Chile, que suma más de 130.

Es probable que en las siguientes décadas y con las nuevas generaciones que posiblemente tendrán mayor poder adquisitivo, las compañías que no se adapten se verán enfrentadas con sus clientes, empleados, inversionistas y legisladores. Las expectativas están cambiando de forma acelerada y el público está demandando más que marketing superficial.

 

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