Con el avance del programa de vacunación, las cosas están lentamente acercándose a la normalidad. Muchos lugares de trabajo están comenzando a implementar un modelo híbrido, donde será posible trabajar algunos días desde casa y otros en la oficina. Infelizmente hombres y mujeres no están volviendo de forma igualitaria a sus escritorios lo que podría impactar el progreso de la equidad de género que se vio tan afectada por la pandemia.

El modelo híbrido parece no ser sólo algo para usar durante la transición, muchas empresas están ofreciendo esta alternativa para sus profesionales, garantizandoles así más flexibilidad y una posibilidad mejor para equilibrar el trabajo y otros aspectos de sus vidas. Así es muy posible que muchas mujeres y hombres prefieran las alternativas híbridas para cuidar a sus hijos y sacar adelante las actividades domésticas. Con mayor flexibilidad y eliminando los tiempos de traslado la jornada se hace tremendamente eficiente.

Una encuesta hecha en Reino Unido muestra que 69% de las mamás quiere trabajar desde la casa por lo menos un día a la semana, versus 56% de los papás.

La brecha de género laboral está intrínsecamente relacionada con otra brecha, la del trabajo al interior del hogar y el mantenimiento de este, además del cuidado de los niños. Y frente a este nuevo escenario es posible que esta brecha siga creciendo. Hay más hombres que van a volver a sus lugares de trabajo y más mujeres se van a quedar en casa, de esta forma ponemos en peligro reforzar los roles de género, dejando a muchas mujeres en una posición más doméstica y limitando su potencial profesional y aumento de remuneraciones.

Además de lo anterior, varios estudios han mostrado que la pandemia ha causado más estrés psicológico en hombres que mujeres, lo que puede llevar a que menos mujeres quieran volver a la oficina, donde se sienten obligadas a tener que esconder su estrés, mostrar “profesionalismo” y al mismo tiempo, lidiar con la preocupación de lo pueda estar pasando en el hogar.

Todos estos elementos tienden a empujar a muchas mujeres a tomar la decisión de trabajar por lo menos unos días a la semana desde casa, disminuyendo así su presencia en las oficinas, reduciendo la fortaleza de las relaciones profesionales  y probablemente dándole este espacio a nuestros pares.

Si más hombres que mujeres vuelven a las oficinas, arriesgamos retroceder décadas en la lucha por igualdad de género profesional.

En Proyecto Moms queremos entregar tres medidas que puedes incorporar para evitar que la brecha de género siga creciendo:

  1. En la medida que el «Home Office»  se normalice en Chile, la idea es que muchos más hombres opten por este camino o un escenario híbrido, dejando la frecuencia con que se trabaja en la oficina en un plano más igualitario para todos.
  2. Las parejas deben dividir de manera igualitaria o dependiendo de sus agendas el trabajo doméstico, sin importar quien gana más o menos en sus trabajos remunerados. Así se pueden alternar los días de trabajo presencial, versus los días de aseo y cuidado de los niños, lo que en el largo plazo ha demostrado promover el bienestar de todos los integrantes de la familia.
  3. Por su parte las empresas pueden incorporar una medida en donde todos sus empleados trabajen de forma remota la misma cantidad de días u horas por semana.

Con estos simples acuerdos, ya estas avanzando y promoviendo ambientes más equitativos.

FUENTE: https://www.bbc.com/worklife/article/20210503-are-men-dominated-offices-the-future-of-the-workplace?ocid=liwl&referer=https%3A%2F%2Fwww.linkedin.com%2F

 

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