Atrévete a ser mentora

Todas hemos pasado por momentos desafiantes a lo largo de nuestra carrera laboral. Tiempos de cambios organizacionales, nuevas jefaturas, nuevas responsabilidades, incertidumbre, períodos de cesantía; todas situaciones normales que nos invitan a mantener una buena actitud y tomar buenas decisiones.

Pero sin duda, el pasar por este tipo de situaciones acompañadas por un mentor o una mentora, es una ventaja para cualquier profesional. ¿Qué es ser mentor en un contexto laboral? Sea una persona formalmente asignada para ese rol, o que de manera informal lo ejerza, un mentor es alguien accesible que puede apoyar y aconsejar en cierta área, gracias a su experiencia y conocimientos. Puede ser una persona líder o experta en algún tema, o simplemente alguien con las competencias para guiar a otra persona con menos experiencia y conocimientos.

Esta relación de mentoría o mentoring, si bien puede estar basada en algo netamente laboral o incluir amistad entre las partes, siempre apunta a un crecimiento de quien recibe la orientación, y puede considerar desde diseñar un mejor CV o preparar al aprendiz para una entrevista laboral, hasta revisar los pasos a seguir en un nuevo rol profesional, en un proyecto o en la construcción de redes profesionales o networking.

¿Qué puedes ganar?

Si bien el tiempo es limitado, y apoyar a otra persona en su carrera puede parecer un acto altruista que nada entrega a cambio, lo cierto es que el ser mentora si entrega beneficios:

Desarrollo de habilidades de liderazgo:

El ejercer como mentora puede ser una oportunidad para mejorar tu capacidad de escucha y de entrega de feedback. Tendrás que mantener una atención plena y ser lo más asertiva en tus preguntas, comentarios y orientaciones.

Práctica de habilidades de administración y organización:

Las desarrollarás al trabajar con tu mentoreada(o) creando metas, planes, realizando ajustes y evaluando como las cosas avanzan.

Crecimiento personal:

Además de la satisfacción de ayudar a otra persona, el mentoring te permite reflexionar acerca de tu propio desarrollo profesional y personal, y mirar con una nueva perspectiva tus errores y aciertos. También puede proporcionarte aprendizajes, diferentes puntos de vista y la motivación necesaria para fijar nuevos objetivos para tu futuro laboral.

¿Cómo ser una buena mentora?

La base del mentoring es el nivel de conexión que se origina entre las personas, y esto no siempre se puede predecir. Sin embargo, hay una serie de elementos que pueden formar parte de un checklist necesario para realizar un buen proceso:

  • Habilidad para entregar feedback de una manera respetuosa, constructiva y honesta.
  • Tener un real interés por apoyar a la persona mentoreada. Mentores(as) que se comprometen con su rol y hacen de la mentoría una prioridad, son quienes marcan la diferencia y obtienen resultados.
  • Ser accesible y confiable.
  • Programar, en la primera etapa, encuentros al menos una vez al mes.
  • Tener una carrera laboral que incluya altos y bajos, lo que es clave para generar empatía y una mirada más amplia. Idealmente unos 7 años o más de experiencia profesional pueden ser una buena base para compartir una mirada estratégica, aprendizajes y consejos.
  • Ocupar o haber ocupado cargos más altos que el que ocupa la persona mentoreada, pero no demasiado lejanos en la escala organizacional, de manera de lograr más conexión.
  • En cada encuentro considerar la escucha activa (atenta y consciente), la realización de preguntas y el compartir.
  • Mantener siempre la confidencialidad de lo conversado.

Los encuentros de mentoría se realizan con cierta periodicidad de manera de ponerse al día, evaluar avances, establecer objetivos, conversar de situaciones complejas que la persona mentoreada pueda estar viviendo en el contexto laboral, y compartir experiencias. Por lo general los primeros encuentros están estructurados y tienen un objetivo predefinido, pero con el tiempo se irán convirtiendo en una conversación más flexible, dependiendo de las necesidades y nuevos objetivos de la persona que recibe la mentoría. Entre los elementos a trabajar en una mentoría, están:

  • Establecer objetivos y planes de acción para el avance profesional.
  • Generar ideas, consejos y nuevos puntos de vistas.
  • Evaluar avances y obtener aprendizajes de los procesos vividos.
  • Conectar con nuevas personas.
  • Compartir material de apoyo.
  • Practicar entrevistas o presentaciones.
  • Comentar noticias del sector.

 ¿Cómo empezar?

Tu experiencia laboral y personal puede ser de gran ayuda. Si tienes el anhelo de apoyar a otras personas en su desarrollo de carrera, puedes hacerlo formando parte de alguna de las redes de mentores presentes en el país, como también guiando a alguien que conozcas y que lo necesite. Incluso en algunas empresas existen programas para realizar mentoría a talentos internos.

 

 

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