En los últimos 50 años hemos visto un mayor involucramiento de los papás en el cuidado de los hijos. Actualmente la mayoría de ellos son llamados «papás modernos». Ellos dicen valorar la igualdad de género y quieren estar presentes en la educación y crianza de sus niños. La llegada de la pandemia forzó un fenómeno sin precedentes en la historia, anteriormente no habíamos identificado a tal número de papás pasado tanto tiempo de calidad con sus hijos.

Hoy los papás cuidan casi tres veces más de los hijos que en 1965.

Aún estamos lejos de llegar a la equidad y son las mujeres quienes en su mayoría sufren por ello. Son ellas quienes todavía son penalizadas en el trabajo, porque la mayoría asume que serán ellas las que se van a “distraer” debido a sus responsabilidades en casa y el cuidado de otros. Los estudios indican que con el permiso de postnatal para los hombres mucho más padres están involucrados con sus hijos y con las responsabilidades del hogar en el largo plazo. Pero todavía son pocos los hombres que hacen uso de este beneficio legal.

Diversos informes dan una luz de esperanza sobre los efectos de la pandemia en la paternidad. Como muchos hombres tuvieron que pasar más tiempo con sus hijos y encargarse de las tareas domésticas, es de esperar que en largo plazo los papás sigan tomado más acción y estén más involucrados con las responsabilidades familiares.

Más allá de esto, ahora que lentamente las cosas se normalizan, los papás deben expresar su necesidad de continuar pasando más tiempo en casa, impulsando así un cambio estructural en sus empresas, en la sociedad y en la cultura como un todo. Es ahora, que todos han pasado por ese proceso, el momento ideal para flexibilizar las políticas antiguas y hacerlas más flexibles y compatibles con el binomio casa/trabajo. Un cambio en donde se trabaje más desde casa nos ayuda a mover hacia la igualdad de género de dos maneras: Será más fácil para las mamás manejar las responsabilidades domésticas y profesionales cuando los papás o parejas masculinas tengan más flexibilidad para asumir más deberes familiares y poder dividir equitativamente todas las responsabilidades que esto conlleva.

 Mientras más empleados esperen flexibilidad horaria, más empleadores sentirán la necesidad de ofrecerla para ser competitivos.

Ver a millones de papás en el mundo cuidando a sus hijos, haciendo su trabajo desde casa, interactuando con la educación a distancia, entretención y alimentación entre tantas otras actividades diarias, en ocasiones una rutina y videollamadas interrumpidas, o simplemente teniendo que adaptar sus horarios de trabajo, ha ayudado a sincerar la imagen pública de lo que significa ser un padre en corresponsabilidad.

Es un buen momento para equilibrar la balanza.

 

 

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