La pandemia aceleró un proceso que muchos empleados soñaban: poder trabajar desde la casa. Sin tacos, sin códigos de vestuario restrictivos, sin la rutina de tener que ir al mismo lugar todos los días y a la misma hora. Si bien este 2021 muchas empresas han comenzado a proponer o exigir que sus equipos de trabajo vuelvan a la oficina, al menos parcialmente, muchos profesionales están viendo esta como la oportunidad perfecta para exigir el trabajo a distancia incluso después del retorno a la normalidad cuando termine la pandemia.

Los empleadores deberían concentrarse más en los resultados entregados por sus profesionales que en contar la cantidad de horas que trabajaron.

Las grandes empresas tecnológicas como Twitter, Facebook y Google han tomado la vanguardia en este sentido (como en muchos otros) y han establecido el trabajo remoto como una normalidad para los empleados que así lo quieran.

Ya sea porque quieres cuidar de tus hijos en casa, aprovechar tu tiempo como mejor lo decidas o prefieres no arriesgar el contagio, el teletrabajo tiene sus ventajas incluso para las empresas, porque algunos estudios muestran que aumenta la productividad de los trabajadores. Pero para las empresas parece que todavía el primer instinto es tratar de mantener a sus empleados bajo el mismo techo, para aumentar la conexión entre los equipos de trabajo, el sentido de pertenencia y tener más control sobre la administración de los recursos.

Piensa en ti mismo no como un empleado, sino como una microempresa que está entregando servicios.

Si quieres convencer a tus jefes que tienes la camiseta puesta con la empresa sin importar desde dónde estés trabajando, te dejamos algunos consejos que te puede ayudar:

  1. Sé responsable. Con más autonomía viene más responsabilidad. Demuéstrales a tus jefes que puedes cumplir con todos los objetivos que te encargan y hacer las cosas que te piden. Cualquier variable que estén midiendo para evaluar tu trabajo y sus resultados, asegúrate de cumplirla y a tiempo. Si tu jefe puede contar contigo cuando te entrega una tarea, no le va a importar cuántas horas trabajas o desde donde
  2. Piensa en ti mismo como una microempresa y no un colaborador. Cambia tu perspectiva y piensa que eres una empresa (de una persona) entregando un servicio. Tú administras tu tiempo y tus recursos para satisfacer el trabajo solicitado y satisfacer la demanda. Este cambio de punto de vista puede parecer sutil, pero te empodera y te da más autonomía.
  3. Pide feedback regularmente. Por lo menos una vez por semana, pregunta directamente cómo está siendo tu trabajo, para saber si estás satisfaciendo las necesidades de la empresa o si hay áreas en las que puedes mejorar. Esta proactividad va a dar tranquilidad a tu empleador sabiendo que estás atento y buscas mejorar.
  4. Define límites y filtra los mensajes. Con las tecnologías de mensajería actual es muy fácil caer en comportamientos viciosos que te hacen parecer disponible 24 horas al día, siete días a la semana. De antemano, define junto con tu empleador qué días y horarios no vas a trabajar, ya sean los fines de semana u otros, para que en esos momentos no recibas emails ni mensajes y puedas desconectarte. La otra cara de esa moneda es que, si recibes un mensaje importante en los días que si trabajas, nunca lo pospongas, responde inmediatamente. Eso le mostrará a tu empleador que siempre estarás ahí cuando más te necesitan.

 

En los próximos meses tanto las empresas como los empleados van a experimentar mucho sobre los nuevos modelos de trabajo, pero con estos tips puedes ayudar a tu jefe a ver que pueden contar contigo sin importar dónde estás.

 

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FUENTE:

https://www.marketwatch.com/story/work-from-home-troubles-many-companies-heres-how-to-show-the-boss-that-youre-on-the-job-from-anywhere-11627942242?utm_source=pocket-app&utm_medium=share